Ante la situación de emergencia social y climática un grupo de vecinas y
vecinos del centro de Sevilla pasan a la acción para promover procesos de
descenso energético, movilidad sostenible y reverdecimiento que hagan de
sus calles, comunidades y entornos lugares más vivibles.

La emergencia sanitaria desatada por el COVID19 ha cambiado de manera radical
nuestro mundo y el panorama social en que nos movemos, no solo por el nuevo y
desconocido contexto al que nos ha trasladado, sino por las peores perspectivas
que parecen seguirle a la crisis sanitaria. Estamos en la antesala de una crisis
económica y social de una envergadura difícil de imaginar, que por desgracia traerá
aún mayores tasas de desempleo y precariedad para una ciudad enormemente dependiente del sector servicios, especialmente enfocado al ocio y el turismo,
ámbitos que más se están viendo afectados por la actual pandemia.

Sin embargo, la crudeza de esto debe ser tomada como un aviso y oportunidad de
cambio ante la peor de las crisis que ya estamos viviendo y que puede, en tan solo
unos pocos años, confrontarnos con un contexto aún más complejo que el
presente. La emergencia climática que la comunidad científica, organizaciones
sociales y población llevan alertándonos desde hace décadas puede llegar a hacer
impracticable la vida en muchos lugares.

Ante esto, un grupo de vecinas y vecinos organizados del centro de Sevilla se han movilizado a través de un Plan de Acción  para hacer brotar semillas de cambio. Con el triple objetivo de promover
un descenso energético que reduzca la dependencia de recursos fósiles escasos y
altamente contaminantes; promover una movilidad sostenible que reduzca el
tráfico rodado de nuestra ciudad garantizando mejores cotas de seguridad y salud
para la población; así como de impulsar procesos de reverdecimiento que mitiguen,
combatan y adapten la ciudad al cambio climático, este “grupo motor semillero” se
pone a disposición de aquellas comunidades, calles y agentes sociales que quieran
promover procesos de transición en sus entornos.

Para ello, cuentan con una guía basada en tres capítulos centrales para facilitar el
descenso energético, la movilidad sostenible y el reverdecimiento, así como otros
dos anexos para guiar en su implementación y difusión. Así, toda aquella persona
que quiera sumarse a este proceso para mejorar sus calles y barrios, podrá
encontrar información práctica y aplicable para conocer su consumo energético y
ahorrar su gasto a partir de un mejor uso de sistemas de iluminación, climatización
y aislamiento, como de transporte y otras prácticas cotidianas. Del mismo modo,
incluyen claves para crear techos verdes, jardines verticales o cultivar tus propias
verduras y hortalizas, así como pistas para realizar compostaje, aprovechar el agua
para el riego o cómo combatir calor gracias a este reverdecimiento.

Esta guía ha sido elaborada en el marco de Amor de Barrio , proyecto de articulación
vecinal para promover un barrio en transición financiado por el Fondo Andaluz de
Municipios para la Solidaridad Internacional (FAMSI), y que ha contado también
con la colaboración del Germinador Social , iniciativa financiera de Coop57 y Som
Energía para apoyar iniciativas que promuevan un cambio de modelo energético y
social.

Este grupo semillero invita y queda a disposición del resto al vecindario de Sevilla a
organizarse en otros grupos semilleros que planten en su entorno más cercano sus
semillas para germinar colectivamente una ciudad más amable y vivible, capaz de
hacer frente a los retos actuales.