Querido vecindario de Amor de Barrio:

Las cosas han cambiado mucho desde nuestro último encuentro. La crisis sanitaria desencadenada por el COVID’19 nos han llevado a un estado de alarma y confinamiento que, naturalmente, nos impide reunirnos y poner en práctica nuestro plan de acción, situación que no sabemos cuánto tiempo se extenderá, pero no parece que vaya a ser demasiado corto.

El colapso civilizatorio y las consecuentes crisis en las ya estábamos insertas antes del Coronavirus, siguen más vigentes que nunca y seguimos considerando, más que antes si cabe, que es urgente transitar a barrios, ciudades y territorios en transición para que este proceso sea justo y planificado, evitando que adquiera  tintes de injusticia y violencia si no se construye desde abajo. Tampoco pasamos por alto el deterioro ecológico (pérdida de biodiversidad, sobrepaso de los límites, cambio climático…) que está directamente relacionada con nuestro sistema de producción y consumo, nuestro modo de vida, por lo que la apuesta por la relocalización y el comercio de proximidad que reivindicamos desde amor de barrio se hace más evidente aún en esta coyuntura. Además, esta crisis sanitaria viene acompañada de una crisis económica y social sin precedentes, será también ahora cuando el barrio más necesite desarrollar sus redes de apoyo mutuo, solidaridad y cooperación para tratar de dar respuestas a las necesidades más básicas de forma colectiva. Fortalecer el tejido social del barrio, tal y como pretende este proyecto, es también ahora más importante que nunca.

Pero la situación de confinamiento, nos obliga a reenfocar nuestro plan de trabajo y hoja de ruta, para que las acciones que realicemos sean difundidas y aplicadas cuando más interés y, por ende, efecto puedan tener. De este modo, queremos ampliar el trabajo de elaboración de la guía para la transición energética y el reverdecimiento del barrio que priorizamos en nuestra última sesión de hoja de ruta, con un kit formativo y otro de comunicación que queden a disposición del proceso y del barrio (como cualquier otro territorio que quiera hacer uso de éstos) para llevar a cabo cuando estimen oportuno. El equipo facilitador de La Transicionera quedará a disposición para, en la medida de las posibilidades del momento, apoyar dichas acciones desde su interés de fomentar procesos de transición ecosocial que van más allá del presente proyecto.

Volcamos entonces toda nuestra energía en trabajar en estos materiales para sacar el máximo partido a este periodo de confinamiento y dejar todo listo para seguir promoviendo «de puertas hacia fuera», cuando el barrio asome, nuestro barrio en transición.