Que nuestro barrio es un barrio con arte, es más que evidente. Y no queremos con ello tirar de tópicos para atraer a turistas, cronificando y encorsetando la pluralidad de lo que somos y hacemos, sino hacer justicia y poner en valor uno de los mayores valores del barrio: su riqueza artística que cobra forma bajo la más diversas manifestaciones.

Hablamos del arte callejero que trepa por nuestros muros cual enredadera en grafitis y murales, del murmullo de taconeos flamencos o el tumtum de los timbales africanos que escuchamos por las ventanas, de esa artesanía que nos decora y engalana, en cerámica, telas y en toda un amplia gama de materiales, en definitiva, de un largo etcétera de prácticas y productos que nos dotan de una identidad y cultura rica y diversa.

Y no sólo de arte vive nuestro barrio, sino que tras estas manifiestaciones, hay todo una serie de mensajes, de valores y propuestas que son nuestra mejor bandera para la igualdad, la convivencia, el disfrute y el ocio. Con este barrio cultural queremos poner el foto en todas estas actividades y sentires culturales, ponerlas en interrelación, al servicio del barrio y de sus gentes, y ver qué sale de esta mescolanza que nos late e impregna…