El Casco Norte de Sevilla está sufriendo un proceso de turistificación que está expulsando a los vecinos y vecinas que ya no pueden asumir la subida de los precios de los alquileres de sus viviendas. Vemos como los negocios familiares del barrio que ofrecían servicios útiles al vecindario van cerrando por la misma causa, al mismo tiempo que son sustituídos por bares y restaurantes de los más chic u otros servicios dirigidos especifificamente al turismo.

La idea de barrio acogedor, tanto para los y las visitantes como para los vecinos y vecinas, tiene que encontrar ese equilibrio de convivencia y no exclusión. Los discursos que relacionan el turismo con el desarrollo económico, tal y como nos lo cantan Pony Bravo con su estribillo, pasa por alto esos otros discursos que nos hablan de crisis ecosocial, de resiliencia y transición.

Y por eso la resistencia del vecindario a dejar de ser barrio acogedor para sus gentes, por eso la lucha protagonizada por los movimientos sociales como Cáctus, que tratan de visibilizar las graves consecuencias de estos procesos que se reproducen a escala global. Por eso si las alcadías promueven esta turistización desde el diseño de Planes Estratégicos para la ciudad, a la ciudadanía no le queda más remedio que organizarse para defenderse de ella. Y por eso ESTAR „Encuentro Social contra la Turistización. Alternativas y resistencias“, organiza la Contracumbre a la cumbre mundial de la industria turística que se celebrará en el mes de Abril.